Era de Big Brothers y otra reality tv. Donde el ojo se detiene en lo deplorable para convertirlo en admirable. La pantalla se ha convertido en la vidriera de nuevos valores cimentados en mentiras que no se sostienen en mas que la duración de la temporada del programa que le da vida.
Pequeños peones, los personajes del spookshow, cada noche embadurnándose en falso ego alimentado por la necesidad de aceptación.
La calle espera sangre en sus veredas, alguien cae, y mientras está inconciente, el show dura. La gravedad del caso determina el bonus de la situación. Si vale la pena o no salir de la oficina a ver que sucede, si vale la pena gastar el saldo del celular en el 911, o si es mejor ver como se extiende en el tiempo el placer morboso de cómo sufre la persona en el suelo.

1 comentarios:
((S.h))
ame ese comntario es cmo q muuuy profundo... m gusto..
lei los 4.. xo solo hago un comentario gral. M GUSTO ASI CMO MUCHO!
tqq
((wiZArD))
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