Motivación, propósito... razón.

domingo, 18 de mayo de 2008



Quizás es el día, quizás es porque hoy volví a faltar... el tema es que comencé a cuestionarme qué es lo que me llevó a Liccom. En mi caso lo vi como última opción, conformismo ante imposibilidades frustrantes de nuestro sistema educativo. Y parece que en este país si uno quiere estudiar lo que realmente ama, es un loco, hippie y no es tomado en serio. Yo no veo nada malo en estudiar lo que amo, en querer ser mejor cada día y hacer valer mi capacidad de decisión. Imagínense si quienes quisieran estudiar leyes no tuviesen una facultad como la que tienen, o si no tuviesen libros de los qué leer. Si los estudiantes de medicina no tuviesen laboratorios... hagan todas las analogías que quieran. Pero me molesta que el audiovisual sea visto como un lujo. Me molesta y mucho.
Me interesa poco si pinesan que es un lujo... porque es un camino como el de cualquiera, tan válido como el del economista o del agrónomo. Me vendrán con que no es necesario para el funcionamiento del país o lo que sea. Pero para mi lo es, si, puede que mi escala de valores con respecto a las necesidades estén medio desequilibradas, pero no me importa, por eso es mi escala y no la de cualquier otra persona. ¿Estoy enojada? Si, y mucho.


Pero todo eso desaparece cuando menos lo esperás, amanece una idea, un proyecto, una respuesta, y toda esa bronca se convierte en propósito, motivación y razón por la que hacés las cosas. El vértigo se apodera de vos y aunque sea por un segundo, te sentís en la cima del mundo, el mejor, como si la vida REALMENTE tuviese sentido. Y es eso, en esos momentos, es cuando la vida cobra un sentido magnánimo, parece que tuvieses todas las respuestas al universo, y quizás las tengas... aunque luego te dejen en la larga noche, esperando un nuevo amanecer.
Hay gente que te regala esos amaneceres, que los envuelve en los mejores papeles, en esos que mas te atraen... y al abrirlos, encontrás una supernova que te sublima y te depura, convirtiéndote en un Eón más. Creando un universo detrás de tus párpados, llevándote un paso mas allá, donde ese universo se materializa y el resto no importa.
Esa elevación es la motivación,
motivar a otros es el propósito,
el propósito es lo que nos lleva, nos conecta y nos define.

1 comentarios:

paladrar dijo...

Es dificl tener una respuesta, pero al igual que quejarse es facil también es facil darse contra el mundo y encontrar teorias conspirativas donde sea. Lo que dice el mundo, realmente no importa. Creo que el mundo es como vos los quieras ver. Y tambien creo que para ciertos temas se acaba el momento de pensar y es momento de hacer lo que se haya pensado una vez. Pero solo yo, yo vivi algo similar y me partido un poco la cabeza contra la pared.